El Instituto Mesias – Inteligencia de Marca España ha presentado el informe ‘Desafíos del Sector de la Seguridad en España 2026‘ durante una jornada celebrada en Madrid junto a la Universidad Nebrija y la Asociación de Directores de Seguridad (Adispo). El estudio examina amenazas externas, carencias estructurales y evolución profesional en un entorno marcado por la interdependencia global. Según sus autores, la seguridad trasciende la función operativa y adquiere dimensión estratégica para instituciones y empresas, con implicaciones directas en competitividad, estabilidad institucional y desarrollo económico.

Radiografía del sector y principales factores estructurales

El informe ‘Desafíos del Sector de la Seguridad en España 2026’, elaborado por el Instituto Mesias en colaboración con Adispo, la Asociación Internacional de Miembros de Cuerpos de Seguridad y Emergencias (Aimcse) y el Foro Iberoamericano de Seguridad y Emergencia (Fibsem), ofrece un diagnóstico detallado del estado del sector en España. Su director general, José María Cubillo, lo define como una “resonancia magnética” que permite identificar con precisión los factores de riesgo y las carencias que condicionan su evolución.

Entre los riesgos analizados, las amenazas externas concentran el 15,27% del total. Este bloque incluye fenómenos como la inmigración irregular, el terrorismo, el crimen organizado, la desinformación o las amenazas híbridas, todos ellos vinculados a un entorno geopolítico cada vez más interdependiente. Esta interconexión introduce nuevas variables que afectan tanto a la seguridad nacional como a la operativa empresarial, obligando a integrar el análisis de riesgos en niveles estratégicos.

La incorporación de la seguridad a la estrategia institucional y corporativa se apoya en la capacidad de anticipación y análisis. El estudio señala que la toma de decisiones en este ámbito ya no puede limitarse a la respuesta reactiva, sino que requiere modelos predictivos y una visión transversal que conecte riesgos físicos, digitales y reputacionales.

Portada del informe ‘Desafíos del Sector de la Seguridad en España’.

Junto a los factores externos, el documento identifica condicionantes estructurales que afectan directamente a la operatividad del sector. La profesionalización y la formación especializada representan el 14,99% de los elementos analizados, lo que refleja la necesidad de reforzar competencias técnicas y estratégicas en un entorno de creciente complejidad.

El apoyo institucional aparece como el tercer ámbito de mejora, con un 12,97%. Este apartado engloba tanto la actualización del marco legislativo como el impulso de mecanismos de cooperación entre administraciones y sector privado. La falta de adaptación normativa limita la capacidad de respuesta ante riesgos emergentes y ralentiza la implantación de nuevos modelos organizativos.

El factor humano concentra un 10,37% de los elementos identificados. El informe recoge problemas vinculados a la motivación, los niveles salariales, la escasez de profesionales cualificados y la falta de relevo generacional. Esta combinación condiciona la sostenibilidad del sector a medio plazo, especialmente en puestos de responsabilidad técnica.

A estos aspectos se suma la necesidad de reforzar la cultura de seguridad y la concienciación social, que representan un 6,63% de los elementos analizados. El estudio plantea que la prevención requiere una implicación más amplia de la sociedad y de las organizaciones, superando enfoques limitados a la protección reactiva.

El conjunto de estos datos dibuja un escenario en el que la seguridad se integra en la estrategia global de instituciones y empresas. Según el Instituto Mesias, esta evolución responde a la creciente complejidad de los riesgos y a su impacto directo en la competitividad económica, lo que obliga a replantear modelos organizativos y capacidades profesionales.

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Fotos: Zaida del Río. Universidad NEBRIJA.

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